Gerard realizó un corte cuidadoso y firme a lo largo de la pared abdominal, trabajando con delicadeza para abrir la zona. Los auxiliares retiraron rápidamente el líquido, manteniendo el campo de visión limpio y despejado. Al abrir con cuidado el espacio subyacente, la verdadera causa del sufrimiento de Lola quedó finalmente al descubierto ante todos los presentes en la sala, dejando a todo el equipo paralizado por la conmoción absoluta.
En el interior de su tracto digestivo, apretujadas, había varias bandejas de plástico de comida desechadas y envases de plástico grueso. La basura tragada había formado una densa obstrucción que bloqueaba por completo su sistema digestivo y ejercía una fuerte presión sobre sus órganos internos. La desgarradora imagen dejó al equipo sin palabras, demostrando sin lugar a dudas que algo había salido terriblemente mal en sus cuidados diarios.
