Otro crujido puso fin a la conversación. Bubbles intentó avanzar hacia la voz de Clara, pero sus patas resbalaron sobre la corteza suelta. La rama cayó varias pulgadas. El chico que trepaba se agarró al collar mientras sus amigos tensaban la cuerda. Clara siguió llamándolo, esforzándose por mantener la voz firme mientras el terror le sacudía todo el cuerpo.
Una fuerte ráfaga atravesó el dosel, retorciendo los árboles debilitados. La rama se desprendió del tronco antes de que nadie llegara hasta Bubbles. Este se lanzó hacia una rama cercana, pero falló. Clara vio cómo su cuerpo blanco caía entre las hojas. Los chicos de abajo levantaron sus chaquetas extendidas y se movieron al unísono por debajo de su trayectoria.
