Unos adolescentes se reúnen alrededor de una anciana… Ella rompe a llorar cuando le dicen esto…

Clara abrió los ojos y vio que le colocaban entre sus manos temblorosas un trozo de papel arrugado y sucio. Era el cartel de su gato desaparecido. El título, en letras mayúsculas, decía: «DESAPARECIDO: BUBBLES». «Lo hemos encontrado tras una búsqueda incesante», jadeó el chico, con la voz tensa por la ansiedad. «Pero está en apuros. Está atrapado en lo más alto del viejo roble de la reserva natural, y la rama se está partiendo. Intentamos trepar, pero no pudimos alcanzarlo: está demasiado alto y la madera se está agrietando bajo su propio peso. ¡Se va a caer!».

«Llevadme hasta él», exigió Clara, poniéndose en marcha antes de que le respondieran. Los adolescentes la guiaron hacia el invernadero mientras le explicaban rápidamente lo sucedido. Bubbles se había subido a un roble centenario junto a un barranco. Los daños causados por la tormenta habían agrietado la rama en la que se encontraba. Los chicos habían llamado a los servicios de rescate, pero nadie sabía si llegarían antes de que la rama se rompiera.