Ethan mantuvo la calma. «No es un fallo», dijo. «Es un límite» Víctor se inclinó hacia delante y bajó la voz. «Los límites cuestan dinero», replicó. Mara mantuvo las manos cruzadas y observó cómo Ethan aguantaba la mirada sin inmutarse durante un segundo entero.
Ethan confrontó a Víctor con los archivos reenviados y los intentos no autorizados, paso a paso. Víctor lo negó todo y se puso frío. «Estás actuando como un paranoico», dijo. «Y la paranoia mata los tratos» Ethan preguntó: «Entonces, ¿cuál es la prisa, Víctor? ¿Por qué todo el mundo en tu equipo tiene tantas ganas de presionar? No creo que queramos que nos presionen»
