El día de su boda, su perro policía le bloqueó el paso y descubrió la desgarradora verdad…

Los agentes inundaron la iglesia, con voces agudas y órdenes claras. Vincent no opuso resistencia. El anciano se quedó mirando al suelo. Daniel no miró a Emma a los ojos. Tres arrestos. Una boda destrozada. Y un perro policía que había olido la verdad mucho antes de que nadie estuviera dispuesto a afrontarla.