Un chico es rechazado en todas las fiestas de graduación, pero lo que ocurre dos semanas después deja atónito a todo el colegio

«Ya han contado la mitad de los votos» «Sólo el vestido de Amber va a ganar» «Chase podría incendiar el gimnasio y aún así llevarse la corona» Shirley lo odiaba. Odiaba que los mismos chicos que hicieron miserable la vida de Richard estuvieran a punto de ser recompensados por su popularidad. No sólo estaba mal, era grotesco. Cuando la noche llegó a su punto álgido, las risas llenaban la sala.

El gimnasio palpitaba con la música, los alumnos bailaban sin cuidado y los profesores se agrupaban alrededor de la ponchera como si beber de ella les ayudara a sentirse treinta años más jóvenes. Un grupo de chicas posó dramáticamente bajo el telón de fondo de «Hollywood Nights», brillando bajo el resplandor del flash de alguien. Y sin embargo, en medio de todo aquel ruido, algo heló a Shirley.