Un policía detiene a un hombre que se parece a su hijo fallecido – Segundos después, ve lo que hay encima del salpicadero

Una tarde tranquila, meses después, Vance condujo hasta el tramo de carretera donde se había producido el accidente. Hacía tiempo que la barrera había sido sustituida. Las marcas de quemaduras habían desaparecido. Para los demás, no era más que otra curva en la que los conductores soltaban el acelerador sin saber por qué.

Salió con la brújula en la mano. El cielo aguantó la lluvia por una vez. Los faros se deslizaban a intervalos regulares, cada coche llevando a personas que nunca sabrían que aquí era donde una vida terminaba y otra se había quedado estancada. Vance permaneció allí mucho tiempo.