Cuando finalmente llegaron los cargos, fueron estratificados y precisos. Conspiración. Manipulación de pruebas. Homicidio. El equipo que había tratado a Adam como la parte reemplazable de un trabajo miraba las acusaciones impresas que eran más pesadas que cualquier dinero que se hubieran llevado.
El documento más difícil de leer para Vance fue el nuevo informe sobre la muerte de Adam. No lo declaraba inocente. Lo nombraba como conductor de una banda criminal. También calificaba el accidente como lo que era: un golpe dirigido al hombre equivocado, disfrazado de accidente.
