Entonces Dana añadió algo más: «Si puedes, habla esta noche, demuestra que lo controlas. Si puedes demostrar que las características principales dependen de tu validación, la sala dejará de debatir y empezará a calcular. Puede que ni siquiera tenga que ir a juicio»
Mara miró la unidad de demostración al otro lado de la sala. Recordó la puerta de validación que construyó hace tiempo, diseñada para proteger el sistema de robos externos. Nunca pensó que la necesitaría contra su propio hermano, pero la lógica seguía siendo la misma: el producto no funcionaba correctamente sin la autorización adecuada.
