Pero yo sabía algo que ella no sabía. G. Harmon Consultancy facturaba a su empresa, pero también a otras cuatro entidades que yo había rastreado: dos en las Islas Caimán, una en Luxemburgo y otra en un pequeño banco privado de Malta que sólo había visto utilizar en otro caso, un fraude que había acabado en condena federal. Gary no sólo asesoraba. Él estaba estratificando.
Blanqueo es lavado de dinero. Es el proceso de mover dinero a través de múltiples entidades para ocultar su origen, como doblar un trozo de papel tantas veces que el pliegue original desaparece. Gary se había construido un origami muy elegante. Había tardado cuatro semanas en empezar a desplegarlo. Aún no podía ver la forma original. Pero me estaba acercando.
