Los registros eran detallados. Página tras página de transacciones, números de cuenta, fechas, importes. Los números de cuenta no eran suyos. El nombre en los registros de retiro no era el suyo. El patrón que se repetía no tenía nada que ver con Sarah.
Pasó a la última página. Dejó la carpeta en horizontal. Levantó la vista. Diane la observaba con la expresión de alguien que espera un veredicto que ya ha decidido, una certeza serena y paciente. Sarah la miró fijamente y vio cómo la certeza de Diane empezaba, muy lentamente, a moverse.
