Algo abajo les había enganchado el cabo. El barco se sacudió. Entonces el agua empezó a tirar con más fuerza de lo que ninguno de los dos esperaba, no en forma de olas abiertas sino en un tirón estrecho y salvaje que los arrastró hacia el arrecife. Thomas empujó a Cal mientras intentaba soltar el nudo.
Cal dijo que lo último que oyó fue a Thomas gritar que todo estaba conectado bajo el agua. Entonces el barco chocó, la cuerda se rompió y la oscuridad y el rocío se lo tragaron todo. Cal vivió porque Thomas se aseguró de ello. La vergüenza le mantuvo en silencio después de aquello.
