Maggie se negó a ver el vídeo dos veces. Dijo que el pueblo ya había alimentado bastante a esa cosa, y que algunas personas sólo utilizarían el miedo fresco para volver a empezar con las viejas tonterías. Luego cubrió el teléfono con un paño de cocina, como si ocultar la imagen pudiera impedir que siguiera propagándose.
Nora no pudo conciliar el sueño. Se sentó con el cuaderno de Thomas en la mesa de la cocina, pasando páginas hasta que un boceto le llamó la atención: el arrecife dibujado con la marea baja, una cruz marcada en su lado más alejado y, a su lado, las palabras «sólo cuando el agua deja suficiente piedra al descubierto»
