Nora vio los comentarios debajo del vídeo, que alguien había subido a YouTube. Alguien se preguntaba si vendrían visitantes si se corría la voz en Internet. Otro bromeaba sobre la posibilidad de recuperar los paseos al amanecer. La despreocupación le revolvió el estómago. Y aumentó su necesidad de demostrar que todo aquello era falso u ordinario.
Nora se dio cuenta de su necesidad de seguir investigando la Línea de la Serpiente. Se burlaba de cualquier explicación basada en la superstición o el horror, por supuesto. Pero esta vez quería acabar con los mitos como es debido. Su objetivo era despojarla de misterio, exponer el truco o el error que había detrás y negar al pueblo una oportunidad más de sacar provecho de la muerte de su padre.
