Suficiente en su organismo para confirmar la ingestión dentro del margen que la policía ya había documentado. Clare leyó el informe dos veces. Luego una tercera vez. «No es posible», dijo en voz alta.
Lo reenvió al agente que figuraba en su citación -el que había tramitado su detención- adjuntando un breve mensaje que reescribió tres veces antes de enviarlo: Nunca he tomado esto a sabiendas». Aún le temblaban las manos cuando recibió la respuesta. No era incredulidad. Ni preocupación. Era el procedimiento.
