Olvidé mi bolso y volví, fue entonces cuando el encargado me pidió: «Mira este vídeo de seguridad…»

Los primeros bocados le supieron bien. Normales. Entonces algo cambió. No era dolor. No exactamente. Más bien un retraso. Sintió que sus pensamientos iban un paso por detrás de sus movimientos, que su cuerpo tardaba más en darse cuenta de sí mismo. El calor le subió por el cuello. La habitación parecía más ruidosa, más aguda en los bordes. Clara dejó el tenedor, deseando que la sensación pasara. «Voy al baño», dijo, poniéndose ya de pie.

Brooke se dio cuenta enseguida. «¿Quieres que te acompañe? Clare negó con la cabeza, forzando una sonrisa. «Estoy bien. Sólo necesito un minuto» El cuarto de baño estaba fresco y silencioso. Clare apoyó las manos en el lavabo, respirando entre una oleada de náuseas. El vino no le había sentado bien, se dijo. Eso era todo. Demasiada poca comida, demasiada fiesta.