Un alce irrumpe en el hospital: una enfermera rompe a llorar por lo que ve en su cornamenta.

Soltó un gruñido grave, un sonido profundo y resonante que le produjo un escalofrío. El haz de su linterna barrió el suelo mientras se acercaba. Algo captó la luz: una forma semienterrada en la nieve y enredada en lo que parecían redes y lonas de plástico.

Julie se quedó helada, con la respiración entrecortada. La forma se movió ligeramente, acompañada de un gruñido profundo y gutural que la llenó de miedo. Sus instintos le gritaron que diera media vuelta, pero no se movió.