Un niño desaparece de un crucero y años después encuentra a sus padres

Lucas se quedó inmóvil, con los brazos rígidos a los lados. Detrás de él, unos pasos resonaron en las escaleras. Daisy, Robert y Lucy entraron en el salón, con los rostros marcados por el sueño y la confusión. Y entonces Kiara los vio. Sus ojos se oscurecieron. Alzó la voz como si se desatara una tormenta. «Monstruos», espetó. «¡Lo habéis robado!»

James se puso detrás de ella, agarrándola del brazo, pero Kiara se adelantó. «Os llevasteis a nuestro hijo. Nos dejasteis pudrirnos durante veinte años preguntándonos si estaba muerto, enterrado o si había sido traficado Y todo este tiempo… ¿estaba en vuestras tarjetas de Navidad?» El rostro de Daisy palideció. Robert dio un paso adelante, atónito. «¿De qué estás hablando?»