Alexis había estado allí desde el principio. Antes de que la empresa tuviera un nombre que sonara impresionante. Antes de que las facturas llegaran a tiempo. Antes de que nadie creyera que funcionaría. Recordaba las noches con más claridad.
Hojas de cálculo abiertas hasta que le ardían los ojos, números borrosos mientras Vincent dormía a su lado, con un brazo sobre su cintura como si quisiera mantenerla allí. Solucionaba los problemas antes de que se convirtieran en urgencias. Equilibraba cuentas que se negaban a cuadrar. Encontró formas de estirar el dinero sin recortar gastos.
